sexta-feira, 19 de fevereiro de 2016

Aviso aos navegantes










Devidamente refeito, o Sobrinho de Enesidemo volta para pagar dívidas e cumprir sua promessa de seguir as vicissitudes da leitura do Manifesto Comunista. Desde o início, meu folhetim A Claraboia e o Holofote insiste nessa questão: por que o Manifesto continua a ser um documento fundamental e definidor da modernidade apesar do desastre histórico do comunismo?  Ou, o que dá no mesmo, por que o comunismo é declarado extinto e obsoleto e, ao mesmo tempo, continua a ser temido e esconjurado como o pior dos demônios? 

Ao longo da estrada que estamos percorrendo, aquela que conduz da Comuna de 71 ao Soviet de 17, o Manifesto foi, para os militantes marxistas, a claraboia que iluminava o presente e o holofote que lançava luz sobre o futuro.  Assim o consideravam Lenin  e Rosa Luxemburg. Esse tempo passou, mas, mesmo hoje, parece haver muita brasa dormida sob a cinza do velho documento, razão pela qual ele ainda integra a versão gauche da coleção “Tesouros da Juventude”.

Tentar entender a glória problemática do Manifesto Comunista não é apenas um exercício de curiosidade malsã. Ocupado com a tarefa de ganhar o pão, o Sobrinho de Enesidemo tem raros momentos de ócio e não pode perdê-los com as frivolidades contemporâneas (repito as palavras de Nietzsche já citadas em outra ocasião: um filósofo precisa de descanso sobretudo de uma coisa: do hoje). Refazer o caminho percorrido pela militância marxista do passado me parece parte essencial da tarefa de compreender a desorientação da esquerda de hoje, dividida entre a repetição das bravatas do velho marxismo, que vive do anúncio do colapso próximo do capitalismo, e a rendição, travestida de postura inteligente, daqueles que batem à porta de Hannah Arendt para mendigar alguns conceitos.

É por isso que o Sobrinho de Enesidemo retorna à cena original do socialismo revolucionário. Quando estivemos com Lenin pela última vez (A Claraboia e oHolofote #28 XI), Vladimir Ilitch tinha anunciado suas Teses de Abril.  O ano de 1917 foi longo e devemos avançar agora até a crise do mês de julho, quando, mais uma vez exilado, Lenin se ocupou de redigir O Estado e a Revolução.

Pelo bem ou pelo mal, A Claraboia e o Holofote está de volta.















quinta-feira, 4 de fevereiro de 2016

Desde el malecón Cisneros, 31 de enero de 2016

































Antonio Cisneros 

La araña cuelga demasiado lejos de la tierra,

tiene ocho patas peludas y rápidas como las mías

y tiene mal humor y puede ser grosera como yo

y tiene un sexo y una hembra -o macho, es difícil

saberlo en las arañas- y dos o tres amigos,

desde hace algunos años

almuerza todo lo que se enreda en su tela

y su apetito es casi como el mío, aunque yo pelo

los animales antes de morderlos y soy desordenado,

la araña cuelga demasiado lejos de la tierra

y ha de morir en su redonda casa de saliva,

y yo cuelgo demasiado lejos de la tierra

pero eso me preocupa: quisiera caminar alegremente

unos cuantos kilómetros sobre los gordos pastos

antes de que me entierren,

y ésa será mi habilidad.












sábado, 9 de janeiro de 2016

Calle Juncal, 23 de janeiro de 2014























































"¿Hay mejores calificativos que sofocante y agobiante? Porque lo de ayer, en gran parte del país, fue más que todo eso. El norte y centro de la Argentina fue un horno, con marcas superiores a los 40° y sensaciones térmicas record que se fueron a las nubes. Como en la Ciudad, con 47,6°; en Córdoba capital, con 48,8°; y más aún en Chamical, en los llanos riojanos, donde llegó a los 57°. Para los entendidos en meteorología no fue tan difícil afirmar que más de la mitad del país está viviendo el enero más caluroso de los últimos 53 años."

Clarín, 24/01/2014




O Sobrinho de Enesidemo volta em fevereiro.





















segunda-feira, 4 de janeiro de 2016

Y somos desganados y argentinos en el espejo #9









Buenos Aires



E depois? 


[a visão de um historiador]



“La empobrecida sociedad actual no es propicia para generar ciudadanos. El discurso democrático es hoy uno entre varios, y los discursos dominantes están casi en las antípodas. Hasta los principios de los derechos humanos, piedra fundamental de aquel experimento democrático, han sido reformulados en sentidos diferentes.

En mi perspectiva actual, a mediados de la década de 1970 la Argentina inició una gran transformación, y los problemas de la democracia son insuficientes para explicarla. Creo que en el centro de ese proceso, em el que aún vivimos, se encuentra el Estado. (...) Antes de los años setenta la Argentina tuvo un Estado potente aunque colonizado por los interesses que lo explotaban. Desde entonces, los sucesivos gobiernos –salvo el de Alfonsín, que al respecto fue neutro– se han dedicado a desarmar el Estado, inutilizar sus agencias e instrumentos de control, y dejarlo inerme en manos de los gobiernos. En este aspecto, cada gobierno le ha impresso a su acción un sentido diferente, pero he tratado de señalar llamativas continuidades entre la política de Videla y Martínez de Hoz y la de Menem y Cavallo.

También percibo una continuidad, más profunda, entre los años de Menem y los de Kirchner. Ambos encontraron la forma de manejarse com un Estado débil. Ambos hallaron también la fórmula para extraer de uma sociedad empobrecida los sufragios necesarios para legitimar su poder. Em ese sentido, creo que puede hablarse de un “segundo peronismo”, comparable por su duración y carácter sistemático con el de 1945-1955. Este segundo peronismo se construyó desde 1983, alcanzó el poder en 1989 y mantiene su vigencia hasta hoy”.

Luís Alberto Romero, Breve Historia Contemporánea de la Argentina, pp. 10-11





[the master's voice]


"La revista británica The Economist se sumó a los medios internacionales que se hicieron eco de la victoria de Mauricio Macri en la segunda vuelta de las presidenciales frente al kirchnerista Daniel Scioli. Ya desde el título, el artículo -publicada en su último número- deja en claro la opinión de la publicación: "El fin del populismo".

El texto compara los festejos por "la inesperada victoria" de Macri con los de un partido de fútbol y sentencia: "Incluso más que la mayoría de las transiciones presidenciales, el triunfo del señor Macri dará inicio a una nueva era para el país y tal vez para toda América del Sur".

"[Macri] Toma el relevo de Cristina Fernández de Kirchner, quien junto con su esposo,Néstor Kirchner, gobernaron por 12 años con un populismo desafiante que distorsionó la economía, hizo enemigos en casa y en el extranjero y socavó las instituciones. Fernández deja a su sucesor con una economía que apenas ha crecido durante cuatro años, escasas reservas de divisas, una inflación de alrededor del 25% y un déficit presupuestario de más del 6% del PBI", dice, refiriéndose con duros términos -como ya ocurrió en ediciones anteriores- al gobierno del Frente para la Victoria.

"Con Macri, el primer presidente electo en casi un siglo que no es ni peronista ni está afiliado al rival más débil del movimiento, la Unión Cívica Radical, es probable que la reforma sea más rápida y más profunda", continúa el texto. "Después de una docena de años de kirchnerismo, [Macri] promete un retorno a la cordura económica, prudencia diplomática y una democracia más responsable", agrega, sumando elogios al líder de Cambiemos.

El texto señala que "Macri es un presidente poco común, distante y a veces casi inarticulado. Pero ha demostrado ser un buen gerente y un candidato tenaz".

Bajo el subtítulo "tecnócratas al rescate", The Economist sostiene que "el cambio va a ser evidente apenas Macri asuma el 10 de diciembre, empezando con una nueva manera de gobernar".

"Él es un ejecutivo más colegiado que Fernández, a pesar de que carece de su carisma. En su conferencia de prensa conferencia después de las elecciones -de por sí un signo de una mayor apertura-, él sugirió que se movería rápidamente para restaurar el profesionalismo de las instituciones que los Kirchner habían tratado de someter", menciona.

"Él sacudirá la institución de estadísticas [Indec], que ha estado produciendo informes engañosos sobre la inflación y ninguno sobre pobreza. Planea reemplazar al titular del Banco Central, que ha estado imprimiendo obedientemente dinero para financiar el déficit presupuestario", dice la revista. (...)

La revista financiera afirma que la "tarea más urgente" de Macri será "arreglar la economía" y enumera "tres grandes e interrelacionadas tareas: la eliminación de las distorsiones económicas, equilibrar las cuentas fiscales y la restauración de las relaciones financieras normales con el mundo exterior". "Las prioridades inmediatas son aumentar las reservas del Banco Central, unificar el tipo de cambio y levantar los controles de cambio", afirma, y también menciona que buscará un acuerdo con los holdouts.

"Si Macri restaura la confianza por gobernar de una manera transparente y previsible, el dinero podría surgir de los colchones y volver a casa desde las cuentas bancarias en el extranjero", dice más adelante, para luego admitir que él mismo sabe "que no será fácil".

(La Nación, 01/12/2015)





Plaza de Mayo. Protesto diante da Casa Rosada (foto Bia Ciuffi)




A permanência do peronismo na esquerda argentina. Janeiro de 2014.





"Casa Pátria Grande Néstor Kirchner" na esquina da Av. 9 de Julio com a calle Juncal.
Ao centro, Néstor, Cristina Fernandez e os líderes da esquerda populista sul-americana no final da primeira década do século XXI: Rafael Correa (Equador), Evo Morales (Bolívia), Lula (Brasil), Fernando Lugo (Paraguai), Hugo Chávez (Venezuela).

Ao fundo, em azul, os heróis da Pátria e os ícones da esquerda latino-americana.




Terrorismo anti-sionista. Em 1992, um atentado suicida destruiu a Embaixada de Israel no Retiro, causando a morte de 29 pessoas e mais de duzentos feridos.  Dois anos depois, a sede da AMIA, a mais importante associação judaica do país, foi destruída na explosão de um carro bomba. 85 pessoas morreram, centenas ficaram feridas. 










Jorge Luís Borges, Obras Completas 1927-1972, Emecé Editores, Buenos Aires, 1974 | Jorge Luís Borges, Nuestras Imposibilidades, Revista Sur, Buenos Aires, 1931 | Boris Fausto e Fernando J. Devoto, Brasil e Argentina: um ensaio de história comparada (1850-2002), Editora 34, São Paulo, 2004 | Luís Augusto Fischer, Machado e Borges, Arquipélago Editorial, Porto Alegre, 2008 | David J. Keeling, Waterfront Redevelopment and the Puerto Madero, Project in Buenos Aires, Argentina | Luis Alberto Romero, Breve Historia Contemporánea de la Argentina 1916-2010, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2012 | Nicolas Shumway, A invenção da Argentina: história de uma ideia, Edusp e EdUNB, 2009














segunda-feira, 28 de dezembro de 2015

Y somos desganados y argentinos en el espejo #8








Buenos Aires



Inspeção Anatômica




A dar crédito aos historiadores, Buenos Aires foi fundada duas vezes. A primeira por Pedro de Mendoza em 1536, a segunda por Juan de Garay em 1580.  Um dos descendentes de Garay foi Jorge Luís Borges.

***

Foi num porão da avenida Juan de Garay, perto da Plaza de la Constituición, que Borges viu o Aleph. Como lhe explicou Carlos Argentino Daneri, dono da residência, o Aleph era um ponto donde se podia ver, sem se confundirem, todos os pontos do mundo, vistos de todos os ângulos. Isso aconteceu em outubro de 1941. A casa já não existe mais.

***

A avenida Garay, que lembra o fundador de Buenos Aires, é imediatamente paralela à avenida Brasil. Talvez essa íntima proximidade entre as duas nações irmãs e rivais explique por qual razão o Abaporu, de Tarsila do Amaral, está exposto no Museu de Arte Latino-Americana (MALBA) e não em um museu brasileiro. É verdade que os nacionalistas verde-amarelo chiaram, mas o destino da obra foi literalmente fiel à proposta modernista de Oswald de Andrade: arte como riqueza exportável, arte como pau-brasil. E lá está o Abaporu brasileiro, junto com um autorretrato da mexicana Frida Kahlo, na coleção de um banqueiro argentino, no belo museu situado entre a Plaza República del Perú e a rua San Martin de Tours, o santo da Gália, num bairro cujo nome lembra a maior cidade da Sicília.  Esse é o verdadeiro Aleph.

***

Embora descendente de Garay, Jorge Luís Borges duvidava que Buenos Aires  houvesse tido um começo no tempo. Num poema do Cuaderno de San Martín, de 1929, ele escreveu:

¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
(...)
Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.

El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.
El corralón seguro ya opinaba Yrigoyen,
algún piano mandaba tangos de Saborido.

Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.

A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y como el aire.
(Fundación mítica de Buenos Aires)

***

Borges era de uma família burguesa e culta de Palermo, mas sentia fascinação pelos subúrbios de casas baixas que estavam desaparecendo com o crescimento de Buenos Aires na década de 20. Os compadritos que dançavam tango, jogavam truco e manejavam o punhal tinham lá uma sedução que não se encontra mais em parte alguma.

A cor local da Buenos Aires de hoje é outra: nas quitandas de bairro, as mocinhas da caixa registradora cantam cumbias; as bancas de jornais vendem adesivos do Gauchito Gil ao lado de exemplares do Clarín e da revista ¡HOLA!. Nas ruas de classe média, abundam os passeadores de cachorros. Os torcedores do Boca se empanturram de choripán e chimichurri. No centro, os descontentes fazem cazerolazos. Para um turista como eu, tudo isso é curioso, mas Borges observou há muito tempo que “podemos creer en la posibilidad de ser argentinos sin abundar en color local.” (El escritor argentino y la tradición)

***

Buenos Aires é uma Paris subtropical que soberbamente se coloca à testa de uma nação que ela mesma arrenega. Contra a Argentina real da província, a elite de Buenos Aires cultivou o sonho de uma Argentina que fosse um enclave europeu imune à barbárie indígena, africana e mestiça da América.  

***

Depois da chamada "Guerra contra o índio" ou "Conquista do Deserto", a grande campanha militar contra os mapuches e tehuelches, o General Julio Argentino de la Roca, líder do genocídio dos índios da Patagônia, tornou-se Presidente da República. Era o ano de 1880 e Buenos Aires tinha acabado de ser transformada em capital da Nação, depois de algumas escaramuças e disparos contra o partido que se opunha à federalização da cidade.

Como muitos militares sul-americanos do final do século XIX, Julio de la Roca era positivista. Como homem da elite urbana, era um amigo da civilização, quer dizer, daquele misto de emulação burguesa dos mores aristocráticos, uso adequado do vaso sanitário, admiração pelas conquistas da técnica e gosto pelos parques e bulevares de Hausmann.

O intendente Torcuato de Alvear, nomeado pelo presidente, tratou logo de abrir a Avenida de Mayo, o primeiro bulevar da capital federal. Planejou também um cinturão de parques ao redor da cidade. Um deles é o Paseo da Recoleta, hoje Plaza Torcuato de Alvear.

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Essa Buenos Aires pretendia ser uma proclamação. No entanto, as elites não são donas das cidades. A hýbris dos monumentos de bronze ou de concreto armado tem a sua própria nêmesis. Para cada estátua heroica de um general, há doze pombos para cobri-las de esterco; para cada catedral, doze mendigos; para cada mausoléu na Recoleta, doze mortos sem tumba; para cada Palermo, doze favelas – ou villas miseria, como se chamam por aqui.

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A caminho do hotel no Retiro, passamos pela Villa 31, a favela mais famosa de Buenos Aires, que sucessivos governos tentaram remover por bem ou por mal. Durante a Copa do Mundo de 1978, o governo do General Videla, também ele amigo da ordem, fez com que a favela desaparecesse por algum tempo, mas ela retornou. Outras sete ou oito mil pessoas não tiveram a sorte de voltar, como recordam las madres y las abuelas de la Plaza de Mayo. Os generais argentinos são implacáveis. A Argentina, conforme se esperava, ganhou a Copa.

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A partida final – Argentina x Holanda – foi disputada no dia 25 de junho de 78 no Monumental de Nuñez, sede do River Plate.  Pretendíamos visitar o estádio, mas o taxista boquense se recusou a nos levar “àquele lugar que fede a galinheiro”. Em troca, teve o gosto e a gentileza de nos ciceronear num breve passeio à Bombonera, cenário das glórias de Don Diego Maradona.

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Outra partida, dessa vez contra a Grã-Bretanha em 1982, foi um fiasco.  As Malvinas continuaram sendo as Ilhas Falkland, como já eram na época de Darwin e do capitão FitzRoy. Os implacáveis generais argentinos tiveram que sair da Casa Rosada no ano seguinte.

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Tantas proclamações da grandeza nacional me parecem menos sinal de arrogância e soberba do que da íntima insegurança e profunda insatisfação dos argentinos. Eles estão bem conscientes da grandeza ratée de seu país. Talvez por isso os portenõs sejam tão incrédulos, desganados e irônicos. E tão veementes.

Os brasileiros, pendurados numa nação cuja grandeza é apenas uma nota promissória, e os argentinos, obrigados a vender nos antiquários de San Telmo a velha porcelana de chá da bisavó e a cuia de prata em que o bisavô tomava o mate na estância, têm muito a dizer uns aos outros. O fato é que compartilhamos a satisfação malévola e a alegria perversa do Schadenfreude por nós mesmos. 

***

Os anos neoliberais do governo Menem produziram mais uma proclamação da grandeza argentina: a revitalização do decrépito Puerto Madero. De maneira semelhante a outros projetos desse tipo (um exemplo é o Port Vell de Barcelona), o objetivo era obter um contraponto entre a área da intervenção e a cidade ao redor que resultasse em surpresa visual, espaço acolhedor e diálogo entre o novo e o antigo. Contudo, o que foi erguido se limitou a seguir as convenções que o mainstream internacional adota na construção desses não-lugares que são os aeroportos, shopping centers e centros culturais: vazios generosos, corredores larguíssimos, superfícies transparentes e espelhadas, a supremacia da forma sobre a função à maneira de Calatrava, Gehry e Foster. Uma arquitetura e um urbanismo destinados a explodir orçamentos e a reforçar a cumplicidade entre bancos, empreiteiras, escritórios de design e governos.

Esses espaços ambiciosos funcionam bem como décor e cenário para selfies e cartões postais, mas permanecem alheios à cidade, como navios de cruzeiro atracados no cais. Nisso as revitalizações portuárias têm o mesmo destino dos parques construídos para exposições internacionais, como os elefantes brancos da Expo 92 em Sevilha ou da Expo 98 em Lisboa. No entanto, a própria desconexão entre a área "revitalizada" e a cidade real tem um efeito magnético sobre os turistas. Em Puerto Madero, os guindastes pintados em cores vivas e os trapiches reformados não exigem dos turistas nenhum esforço mental de compreensão do passado, tampouco alguma empatia com as forças vivas que modelam a vida da cidade. Todo o ruído criado pela história e pelas tensões sociais é abafado.

Enquanto o Palácio das Águas Correntes, na avenida Córdoba, ocupa um quarteirão inteiro com o mais feérico ecletismo decorativo apenas para esconder as prosaicas caixas d´água que abastecem o centro, as torres de marfim de Puerto Madero se entregam inteiras ao olhar sem ocultar nada. 

***

Não custa repetir que as nações são ficções produzidas e reforçadas pelos escritores, historiadores e juristas. Buenos Aires já foi um porto de mercadores portugueses; Jujuy e Salta já foram a quarta parte do Tahuantinsuyo e obedeciam aos ditames de Cusco; a Patagônia poderia ter sido chilena, como as Malvinas são britânicas. Ocorre que as ficções nacionais são tão persistentes quanto certas inescapáveis ilusões de ótica. Por isso, na manhã em que parti de Buenos Aires, o canto de um sabiá numa palmeira da Plaza San Martín confundiu meu coração.  







Pescadores no Rio da Prata pela manhã. Av. Costanera Rafael Obligado






Av. Pres. Figueroa Alcorta. À direita, a Faculdade de Direito da Universidade de Buenos Aires





Floralis Generica (2002), do arquiteto Eduardo Catalano, na Plaza de las Naciones Unidas





Museo de Arte Latino-Americana de Buenos Aires (MALBA), Palermo






Museo de Arte Latino-America de Buenos Aires (MALBA)






Museo de Arte Latino-America de Buenos Aires (MALBA)






Plaza Intendente Torcuato de Alvear, Recoleta






Cemitério da Recoleta: o túmulo de Sarmiento






Cemitério da Recoleta: Mausoléu dos Soldados Mortos na Guerra do Paraguai






Jardim Zoológico,  Palermo






Edificio Kavanagh visto da Av. del Libertador, Retiro






Av. del Libertador, Retiro





Palácio Estrugamou na Calle Esmeralda, Retiro





Sede do Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, na esquina da Esmeralda com Arenales, Retiro. 




Monumento ao Libertador na Plaza San Martin





Plaza San Martín





Cruzamento da Avenida 9 de Julio com Santa Fé





Avenida de Mayo





Antiga sede do Cabildo na Plaza de Mayo





Palacio de Aguas Corrientes, avenida Cordoba





Av. Callao




Edifício residencial na esquina da Santa Fé com a Callao




Calle Garibaldi, perto de Caminito, La Boca





Uma rua de San Telmo




Mercado de San Telmo





Puerto Madero




Puerto Madero




Puerto Madero 







Jorge Luís Borges, Obras Completas 1927-1972, Emecé Editores, Buenos Aires, 1974 | Jorge Luís Borges, Nuestras Imposibilidades, Revista Sur, Buenos Aires, 1931 | Boris Fausto e Fernando J. Devoto, Brasil e Argentina: um ensaio de história comparada (1850-2002), Editora 34, São Paulo, 2004 | Luís Augusto Fischer, Machado e Borges, Arquipélago Editorial, Porto Alegre, 2008 | David J. Keeling, Waterfront Redevelopment and the Puerto Madero, Project in Buenos Aires, Argentina | Luis Alberto Romero, Breve Historia Contemporánea de la Argentina 1916-2010, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2012 | Nicolas Shumway, A invenção da Argentina: história de uma ideia, Edusp e EdUNB, 2009